Comentario de MUERTE EN VENECIA
A lo largo de tres décadas, desde finales de la II Guerra Mundial hasta los años 70, el cine italiano formó uno de los pilares básicos de la cinematografía europea de aquella época junto con las producciones francesas, estando ambas flanqueadas por obras españolas, escandinavas y británicas. La consolidación de los realizadores italianos se inició en los años 40 con la corriente estilística del Neorrealismo, un movimiento que retrataba historias mundanas de fuerte contenido social y que contó entre sus más importantes figuras a Roberto Rossellini ("Roma, Ciudad Abierta", 1945) y Vittorio De Sica ("Ladrón de Bicicletas", 1948). La década de los 50 vería por su parte la ascensión de otros dos autores clave como Federico Fellini y Luchino Visconti. Ambos desarrollaron también su etapa neorrealista, pero en los 60 Fellini pasaría a crear un universo propio con algunas de sus obras más recordadas ("La Dolce Vita", "Fellini, Ocho y Medio", "Amarcord"), mientras que Visconti optó por abordar historias de tipo más clásico: "El Gatopardo", "La Caída de los Dioses" o "Muerte en Venecia". Otros autores más minoritarios como Antonioni o Pasolini están igualmente presentes en la misma época pero se puede decir que la transición de los 70 a los 80 marca el fin de la edad de oro del cine de este país.
"Muerte en Venecia" relata el último viaje tanto emocional como físico del compositor alemán Gustav von Achenbach (Dirk Bogarde), un reputado músico de comienzos del siglo XX cuya vida atraviesa difíciles momentos tras la pérdida de su hija y la mala acogida de sus recientes trabajos. Buscando huir de ese ambiente y consciente de su delicado estado de salud, decide trasladarse a Venecia una temporada en busca de descanso. Una vez instalado en el Lido quedará hechizado por la belleza de un joven polaco llamado Tadzio (Bjorn Andressen), que está pasando las vacaciones junto a su familia en el mismo hotel. Como compositor, Achenbach ha perseguido durante toda su carrera un ideal de belleza musical que ahora ve plasmado en el cuerpo del muchacho, por el que siente un amor platónico e inalcanzable. Día a día intentará acercarse a él, siguiéndolo prudentemente en sus paseos por la playa y la ciudad bajo los omnipresentes acordes del Adagietto de la Quinta sinfonía de Gustav Mahler, el célebre compositor austriaco en cuya figura Visconti se inspira libremente para desarrollar la historia. Mientras tanto, Venecia comienza a quedarse desierta tras el anuncio de una epidemia de cólera que se suma al estado de decadencia de una ciudad que contempla, al igual que Achenbach, el fin irremediable de una época.
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Ficha técnica y artística
Muerte en Venecia (Morte a Venezia). Italia, 1971, 127 min.
Dirección: Luchino Visconti
Intérpretes: Dirk Bogarde, Silvana Mangano, Bjorn Andressen
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Crónica de El Maquinista
Pulsa en la pantalla para ver una escena de "Muerte en Venecia"

























