domingo, 22 de enero de 2012

Desaparecido

Comentario de DESAPARECIDO


Hace un tiempo este cronista realizó una entrada comentando "La Batalla de Argel" de Gillo Pontecorvo, lo que dio pie a hablar un poco sobre el llamado cine político tan en boga durante los años 60 y 70. En Europa el mayor exponente de este género es probablemente el realizador griego Costa-Gavras, quien lleva abordando temas comprometidos desde hace más de cuarenta años. Este tipo de cine es sin embargo muy susceptible de envejecer mal y resultar completamente anacrónico, cayendo muchas veces en tópicos, perspectivas sesgadas y falta de rigor histórico. Afortunadamente la filmografía de Costa-Gavras cuenta con un buen puñado de obras que resisten bien el paso del tiempo gracias al tratamiento de historias con multitud de ángulos y aristas. Su cámara acompaña a personajes frente a situaciones límite: la investigación judicial del asesinato de un opositor político en "Z" (1969), las purgas comunistas de "La Confesión" (1970) o los intereses ocultos tras los golpes de estado sudamericanos en "Estado de Sitio" (1973). Además Gavras sabe también aproximarse a los dramas familiares que pueden desencadenarse en estas situaciones como en "Desaparecido" (1982) o "La Caja de Música" (1989).

"Desaparecido" se sitúa en Santiago de Chile en 1973 al poco tiempo del golpe de estado perpetrado por un grupo de mandos militares encabezados por Augusto Pinochet. Hasta allí llega Ed Horman (Jack Lemmon) tras habérsele comunicado que su hijo Charles ha desaparecido sin dejar rastro. Pronto se reúne con su nuera Beth (Sissy Spacek) quien ya lleva buscando a Charlie desde hace días. Ambos llevaban un tiempo viviendo juntos en Santiago cuando les sorpendió el golpe militar. Ed tiene miedo de que las ideas izquierdistas de su hijo le puedan haber llevado a ser secuestrado por algún tipo de escuadrón parapolicial, pero mantiene la total convicción de encontrarlo sano y salvo gracias a su condición de ciudadano estadounidense. Tras pedir colaboración en la embajada de los EEUU iniciará junto a Beth un kafkiano peregrinaje por comisarías, cuarteles y centros de detención en busca del paradero de Charlie. Poco a poco va saliendo de su inicial distanciamiento ante lo que está ocurriendo en el país al encontrarse con una maquinaria perfectamente organizada para hacer desaparecer a todas las personas consideradas potencialmente subversivas por el nuevo régimen militar. Mientras el abatimiento y la incredulidad se apoderan de él, en su interior comienza a cobrar fuerza la idea de que quizás no pueda encontrar a su hijo, independientemente de que esté vivo o muerto.

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Ficha técnica y artística

Desaparecido (Missing). EEUU, 1982, 122 min.

Dirección: Costa-Gavras

Intérpretes: Jack Lemmon, Sissy Spacek, Melanie Mayron

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Crónica de Atticus Finch




Pulsa en la pantalla para ver una escena de "Desaparecido"

7 comentarios:

Mila dijo...

Emocionante película: ver cómo este buen ciudadano norteamericano va evolucionando desde que llega a Chile hasta que se va,cuando ha "recuperado" a su hijo(no su cuerpo, que nunca sucederá)y ha visto lo que nunca hubiera sospechado que su país podía hacer.Eran los tiempos en que decir "soy ciudadano americano" era un pasaporte.Es una historia tierna y dolorosa.Y está tan bien contada...
Todas las cintas que mencionas de Costa-Gavras me gustaron mucho cuando las vi en su día. Son valientes, denuncian situaciones que tocan siempre la fibra humana , y no creo , para nada, que hayan envejecido por tendenciosas. Es como la canción protesta puntual, que se quedó en el camino, y Serrat, que además de que protesta hace poesía, eso que nos vale siempre.
Estupenda película,dolorosa para los que vivieron esa época e imprescindible para que se enteren los que no la vivieron.
Viva el buen cine, el séptimo arte, y en este caso lo es.
Y estupenda entrada, como siempre.
Un abrazo.

Enrique Hormigos dijo...

Como no la he vuelto a ver desde que la estrenaron en el 82, no puedo saber cómo ha envejecido, pero recuerdo perfectamente lo mucho que me impactó esta película y cómo me emocionó el trabajo de Jack Lemmon, mi actor favorito sin ningún género de dudas, y Sissi Spacek (con la que me volví a emocionar en Una Historia Veradera, quizá porque su papel de una madre a la que han privado de sus hijos recuerda mucho al de Jack Lemmon, y cuando uno tiene churumbeles es cuando éstas historias y personajes adquieren una una dimensión que ni imaginamos durante la juventud).

Una de esas películas que vuelven periódicamente a la memoria.

La última vez, leyéndo a Naomi Klein y su Doctrina del Shock, sin ir más lejos.

El Bueno de Cuttlas dijo...

Hola Mila, gracias por tu comentario. Como bien dices el cine de Costa-Gavras se mantiene muy en forma sobre todo gracias a su equilibrada perspectiva de las historias. Quizás en "Desaparecido" lo que resulta más sobrecogedor es que el espectador sabe que el personaje de Jack Lemmonm no va a poder encontrar a su hijo, pero que tiene que recorrer ese auténtico via crucis hasta poder llegar a esa fatídica conclusión.

Un fuerte abrazo

El Bueno de Cuttlas dijo...

Hola Enrique, me alegro de verte de nuevo. Los trabajos interpretativos son de auténtico lujo, probablemente sea la cinta de Costa-Gavras con más calidad en ese aspecto ya que tener a Jack Lemmon y Sissy Spacek no es algo que le pase a uno todos los días. A mi también me gusto mucho el papel de ésta última en la película de Lynch, resulta un personaje muy tierno (también lo es el de Richard Farnsworth pero en otra vertiente).

Lo que comentas de Naomi Klein viene como anillo al dedo porque justamente hace un par de semanas pusieron en la 2 un documental homónimo muy bueno que debe de estar basado en ese libro suyo de la Doctrina del Shock (tanto económica como social). Yo no la conocía pero salía en divesos cortes de sus conferencias mientras el espectador asistía a la enumeración de las catástrofes económicas que perpetraron buena parte de estos dictadores del Cono Sur, amparados en el neoliberalismo y el laissez-faire de Milton Friedman y la Escuela de Economía de Chicago. Gran documental, por cierto.

Un saludo

Enrique Hormigos dijo...

Efectivamente, el documental de Winterbottom es una excelente -siempre en mi opinión- adaptación de un excelente, exhaustivo y oportunísimo libro que Naomi Klein dedica a desvelar los orígenes y funcionamiento del salvaje liberalismo económico en el que andamos metidos, postulado y exportado por Milton Friedman al resto del mundo desde la Universidad de Chicago.

Un libro literalmente brutal que, en mi opinión, debía ser, junto a las obras completas de Arthur Miller, de lectura obligatoria en todas las escuela, para saber -y nunca mejor dicho- con quién se juega uno los cuartos en lo económico y lo laboral.

Criterio que no parece ser demasiado compartido: como muestra, comentar que ví el documental en un pase en la filmoteca, en un ciclo organizado por la universidad, porque parece ser que el documental no encontró un distribuidor que quisiera estrenarlo en la ciudad.

Y vivo en Valencia...

Emilio José Pazos dijo...

Si señor buena película política de las peores y de las más valiente, lo malo es que te deja hecho polvo y lo bueno es que tiene un poder de redención muy grande para la humanidad.
Un saludo.

El Bueno de Cuttlas dijo...

Hola Emilio, gracias por pasar. A mi también me parece una cinta excepcional que trasciende más allá de una denuncia social. Sirve como película dramática de altura y además recuerda una época, los años 70 y 80, catastrófica para el Cono Sur y alrededores, con las dictaduras militares en Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil. Puro Kafka.

Un saludo